Toda Nación tiene el legítimo derecho a su autodefensa cuando se sienta amenazada tanto por enemigos internos o externos. Las FF.AA. tienen la suprema misión de defender nuestros intereses vitales y la existencia de nuestro pueblo. Por esta razón, necesitamos unas Fuerzas Armadas y de Orden fuertes, modernas, disciplinadas y nacionalistas. Sólo la formación nacionalista de los Oficiales, Clases y Soldados, puede garantizar la protección y la vida de nuestra nación. Por tal motivo, las FF.AA. y de Orden no se pueden ver influenciadas por las ideologías disolventes de la Globalización y el Internacionalismo. El MANS, se compromete en la lucha por la defensa de la dignidad e integridad de nuestras FF.AA. como objetivo fundamental en la lucha contra las fuerzas antinacionales.

a) Compromiso con el Servicio Militar

Consideramos absolutamente necesaria la existencia del Servicio Militar Obligatorio como un Servicio de Honor a la Patria. Las FF.AA. son la gran escuela de la nación. El histórico valor de nuestros soldados en todos los tiempos es la base de nuestra tradición militar y la especial característica de nuestro pueblo. Este servicio debe ser obligatorio para todos sin distinción de clases sociales. Nadie se puede sustraer de este Servicio de Honor, aduciendo motivos académicos o sociales como sucede hoy. Al participar todos los estamentos sociales en este, se educa al joven compatriota en la disciplina, el espíritu de cuerpo, la camaradería y la solidaridad; valores que son la base de una comunidad sana y coordinada.

b) El presupuesto de las FF.AA.

Nos oponemos a que el presupuesto de las FF.AA. sea reducido y que dependa de las decisiones políticas del momento. Las FF.AA. no pueden someterse a la voluntad de los políticos, que en algunos casos son enemigos de la existencia y del fortalecimiento de estas.

c) Los objetivos de la política de Seguridad Nacional.

La política de defensa nacional debe estar orientada y guiada por principios nacionalistas y no estar sometida a intereses extranjeros.

La defensa de nuestra soberanía es la misión fundamental de nuestras FF.AA. y de Orden. Los gobiernos de turno han abandonado esta misión fundamental y han permitido que grupos extranjeros compren grandes extensiones de nuestro territorio austral, con la finalidad de apropiarse de nuestro territorio patagónico y sus nuestros recursos naturales, en exclusivo beneficio de los intereses del sionismo internacional.

Si el poder político no actúa en defensa de nuestra seguridad nacional y evitan que las FF.AA. actúen para evitar esta amenaza, sólo nos queda a los civiles asumir el rol de garantes de nuestra Seguridad Nacional y realizar las acciones necesarias para informar a la ciudadanía sobre estas amenazas.

d) Misiones de paz en el extranjero.

Las FF.AA. están para asegurar la libertad, seguridad y soberanía de nuestra patria y no para servir de mercenarios en países extranjeros. Por lo tanto, exigimos que los efectivos militares que se encuentran actualmente en el extranjero regresen al país, para que no estén más a merced de intereses extranjeros, y se concentren en las amenazas que hoy afectan a nuestra Seguridad Nacional.

e) Sistema de Previsión de las FF.AA.

Nos oponemos a todo intento de privatizar el sistema previsional de las FF.AA. Este intento solo busca debilitar a las FF.AA. afectando la capacidad de Reservas y Movilización.

f) Tradiciones  militares y disciplina militar.

Se deben mantener, reforzar y cuidar las tradiciones de nuestras FF.AA. ante el avance irresistible del proceso de globalización, que solo pretende desarmar espiritual y materialmente a nuestra fuerza. Si antes era el “espíritu prusiano” el que inspiraba a nuestras FF.AA. hoy ese espíritu ha sido reemplazado por el concepto estadounidense de ejército y sus nefastas consecuencias. Lo anterior se debe a que las FF.AA. han perdido la vía interna del guerrero y se han entregado a un “profesionalismo” carente de espíritu e idealismo. Hoy la vocación militar ya no se ve como un camino espiritual-heroico de vida, sino que se ve como una vía de “seguridad económica”, lo que demuestra que los valores heroico-marciales han sido abandonados por los “valores” del mercado y del consumo.

Este debilitamiento espiritual ha traído como consecuencia un debilitamiento de la disciplina y por lo tanto, del respeto de las jerarquías, gracias a los nefastos conceptos igualitarios que  lamentablemente se han infiltrado en nuestras FF.AA. en beneficio exclusivo de las estrategias de la globalización.