El MANS está a favor de una profunda reforma al sistema jurídico chileno. No se puede permitir que un puñado de delincuentes ocupe las calles y mantenga al ciudadano honrado y trabajador sumido en el miedo y la inseguridad. Por esta razón se hace necesaria una profunda reforma jurídica, que permita penas más duras y efectivas en contra de los delincuentes y degenerados.

La protección de las víctimas de delitos violentos debe ser efectivamente garantizada. La protección de las víctimas debe tener prioridad sobre la protección de los victimarios. La ley debe prestar mayor atención al fondo de los hechos y no a las formas. No se puede permitir que un delincuente reconocido o confeso quede en libertad por un “mal” procedimiento de detención, siendo que efectivamente cometió un delito. Este sistema es garantista, pero sólo para los delincuentes y no para el ciudadano honrado y trabajador. Esto debe terminar.

Los políticos, funcionarios gubernamentales y administrativos que intencionalmente o por negligencia, causen daños a la riqueza nacional, deben ser personalmente responsables de sus actos y pagar con sus bienes personales o con cárcel sus errores.

Exigimos el restablecimiento de la pena de muerte para ciertos delitos graves, como único medio de castigo y advertencia para los criminales. Una consulta pública debe llevarse a cabo para dirimir este asunto.

Los delincuentes comunes extranjeros deben ser  deportados.

El Estado debe castigar con toda severidad el crimen organizado, que se ha convertido en un peligroso efecto secundario de la globalización.