Base de una real  justicia social, es la aplicación de una política monetaria, fiscal y financiera nacional libre e independiente de influencias extranjeras y en manos del Estado.

a)  Banco Central y moneda nacional

El MANS exige la total nacionalización del Banco Central, organismo que debe pertenecer de forma absoluta al Estado y no debe estar en manos de privados. Es inaceptable que esta institución no rinda cuentas de sus operaciones y que no esté sujeta a auditorias por parte del Estado. Las tasas de interés deben ser reguladas en base a una función social y no en base a la rentabilidad, más alta posible del capital prestamista. La emisión de la moneda nacional debe volver a las manos del Estado.

Por otra parte, los bancos privados deben ser reemplazados por cooperativas de ahorro y crédito de carácter social y no comercial. Con estas medidas se acabará con el abuso especulativo del capital prestamista y será castigada la usura.

b) Una distribución equitativa de la carga fiscal

Si bien los impuestos son la base del presupuesto del Estado, por razones de justicia social, se debe aplicar una exención fiscal a los asalariados de ingresos medios y pequeños.

De igual forma el sistema tributario debe ser modificado en forma radical. No se puede aplicar el mismo porcentaje de impuesto sobre los alimentos básicos y  los medicamentos. El impuesto del 19% sobre ellos debe ser abolido.

El impuesto específico a los combustibles debe ser definitivamente eliminado, de esta forma se aliviana la carga económica  al ciudadano común.

Los impuestos son admisibles para cubrir los gastos improductivos (administración y defensa), siempre que para ello no bastasen los ingresos procedentes del dominio fiscal.

Los impuestos indirectos se aplicaran a los objetos de lujo, a su producción y a los consumos de masa no saludables (tabaco, alcohol, etc.)  Los impuestos indirectos que  hoy  gravan a la gran masa popular hay que eliminarlos (azúcar, pan, gas, electricidad, luz, combustibles, etc.)