Movimiento de Acción Nacional-Socialista CHILE

Ley de la Juventud Nacional-Socialista

JNS5

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA DEBE AMOR A SU FAMILIA Y ABNEGACIÓN A SU PATRIA.

El  amor a los padres, el amor a la familia han de lucir en el alma de todo joven con la santidad de un culto. Realzar la propia sangre, la sangre de los suyos, por la práctica del bien y del trabajo es acto de honor y muestra de nobleza.

“Chile primero, después yo”, he ahí el sentimiento patriótico que debe alentar siempre el corazón de todo nacionalsocialista.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA NO FALTA JAMAS A LA PALABRA EMPEÑADA.

Un nacional-socialista debe ser veraz sobre todo.

Si un Camarada dice: “Por mi honor esto es así”, ello significa que lo que afirma corresponde a la realidad de las cosas y debe ser creído cual si pronunciase un solemne juramento. De igual manera, si un superior le dice a un camarada: “Yo confío a su honorabilidad el cumplimiento de tal misión”, este está obligado a poner de su parte todo el empeño para realizar la comisión del mejor modo posible.

Si un camarada falta, diciendo una mentira o no cumpliendo una orden, cesa de ser camarada, debe abandonar las filas y nunca volver a ellas, es como si perdiera la vida.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA CUMPLIRA CON SU DEBER, SERA UTIL A SUS SEMEJANTES Y LES PRESTARA LA AYUDA QUE HAYAN MENESTER.

El cumplimiento del deber ha de considerarlo el joven nacionalsocialista por sobre todas las cosas en la vida, aun cuando para ello tenga que sacrificar algún goce, alguna comodidad o exponerse a algún peligro. En caso de dificultad para saber cuál de dos cosas hacer se interrogará a sí mismo: “¿Cuál es mi deber?”, es decir, “¿Qué es lo mejor para mi Ideal?”. Y enseguida hará eso.

Es obligación suya estar siempre dispuesto para prestar ayuda a los que corren algún peligro o sufren algún daño, ya sea que estos amenacen a un hombre, a un animal o a un árbol.

Cada día hará una correcta acción por pequeña que sea, ya se trate de ayudar a un anciano a cruzar la calle, ofrecer el asiento a una mujer en un bus o auxiliar a alguien necesitado. Lo que importa es arraigar el hábito del bien poniendo a su servicio esta gran fuerza del espíritu que se llama carácter.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA DEBE SER CORTES CON TODOS, SIN DISTINCION DE CLASES SOCIALES.

Ser amable con los demás, prestar ayuda a los débiles, especialmente a las mujeres, ancianos, niños, heridos, etc., es cumplir con los deberes que distinguen a todo hombre bien educado.

Los modales forman al caballero y un nacional-socialista ante todo, es un caballero.

El joven nacionalsocialista será el amigo de todo el mundo, como hermano de todo verdadero compatriota, sin hacer distinción de clases sociales.

Un nacional-socialista no debe ser fatuo, es decir, no mirara con desdén al pobre porque es pobre, ni con irritación al rico porque es rico: El estimará a todo hombre por lo que sea en si, por su valer propio y hará en su obsequio todo el bien que pueda.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA ES INTREPIDO, ALEGRE Y VIVO, Y ANDA SIEMPRE CON LA CABEZA ERGUIDA.

Las circunstancias difíciles se dominan cuando hay serenidad en el espíritu y esa serenidad no se consigue sino afrontando el peligro, con valor y con intrepidez.

El miedo no debe apocar jamás el corazón de un nacional-socialista.

En todos sus actos ha de poner el sello de la viveza y alegría propias de su edad e ira siempre con la frente erguida como una manifestación de la energía, de la lealtad, de la honradez de su espíritu.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA HACE EL BIEN POR EL BIEN, SIN PENSAR EN PREMIOS O RECOMPENSAS.

El acto de generosidad o de abnegación que se realiza desmerece, pierde su valor cuando lo acompaña la idea de ganar por él alguna utilidad.

El mejor premio, la más alta recompensa, será siempre la propia satisfacción por el deber cumplido.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA SE DISTINGUE POR LA CORRECCION DE SU LENGUAJE Y POR EL ASEO DE SU PERSONA.

El grado de cultura de cada cual se revela en el lenguaje.

El mal educado no puede prescindir del empleo de palabras vulgares, y, en cambio el caballero se manifestara como tal por la corrección de sus expresiones.

Los términos groseros e impropios no significan hombría en quien los pronuncia, sino mala educación.

El aseo personal y la limpieza del vestuario son como los anunciadores de la educación y de la propia estima, y disponen favorablemente el ánimo de los demás hacia quien cultiva estas  agradables cualidades.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA DEBE OBEDIENCIA A LAS ÓRDENES DE SUS SUPERIORES SIN PREGUNTAR LA RAZON DE ELLAS.

Aunque no le agrade la orden que reciba, un verdadero nacionalsocialista deberá cumplirla como lo hacen los soldados porque es su beber. Sólo después de haberla cumplido podrá hacer observaciones en contra.

Esto es disciplina.

  1. UN NACIONAL-SOCIALISTA DEBE SER TRABAJADOR Y AHORRATIVO.

Honrarás el Trabajo.

Todo hombre que se estime, que tenga conciencia de su individualidad considerara como el mayor de los bienes su independencia. Esta no se consigue sino cuando uno es capaz de bastarse a sí mismo, cuando la propia existencia no necesita ni busca el sustento ajeno.

Por esto el trabajo, cualquiera que sea su naturaleza grande o modesta, significa siempre el noble esfuerzo de vida que realiza todo hombre honrado y no amengua jamás, siempre realza. Solamente el holgazán debe sentir vergüenza.

El trabajo reafirma la dignidad.

El dinero adquirido por su medio no ha de botarse neciamente, sino que una vez satisfechos los gastos imprescindibles se colocará el resto en la caja de ahorros, aunque sean centavos.

Esta ahorro que los camaradas van haciendo de su dinero los pone a resguardo de molestas eventualidades como serían la angustia de carecer de recursos en caso de enfermedad, la de ser una carga para los demás.

¡Esta Ley camarada es la que debe guiar siempre tu conducta y tus actos!

MANS ¡Siempre Adelante!

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